miércoles, 9 de junio de 2010 | |

A0 INTRODUCCION

Hay libros con las apariciones de la Virgen María “Rosa Mística”, también las conoceremos si tecleamos estas palabras, “Montichiari” o “Fontanelle” en internet, y además con sus oraciones propias.

Por ello, deseamos sólo completar lo publicado con este breve folleto, que dé noticia de un sencillo apostolado, casa por casa con esta imagen, “La Virgen Peregrina”, pedido por Ella misma, y algunos testimonios, pequeños milagros muy frecuentes, que nos confirman sus palabras y nos inflaman en amor hacia nuestra Madre.

Los milagros de grandes curaciones ya vienen en estos libros, incluso fotografías de estas imágenes llorando lágrimas o sangre.

Las apariciones de la Rosa Mística y sus mensajes los está estudiando el Vaticano, y nosotros, en todo lo aquí descrito, nos sometemos plenamente a la autoridad de Nuestra Santa Madre Iglesia, según decreto del Papa Urbano VIII.

Este cuaderno tiene la aprobación entusiasta de un sacerdote católico, aunque sabemos que los cánones 1399 y 2318 del Código de Derecho Canónico fueron derogados por Pablo VI en “Acta Apostólica Sedis”, de 29 de diciembre de 1966, que dice: “Los escritos referentes a nuevas apariciones, manifestaciones, milagros, etc. pueden ser difundidos y leídos por los fieles, incluso sin licencia expresa de las autoridades eclesiásticas, con tal que se observe la moral cristiana en general”.

Recomendamos encarecidamente la peregrinación a Montichiari y Fontanelle, como fuente de muchas gracias prometidas.
Para el que no sepa nada del tema, describiremos tan sólo las dos primeras apariciones:

Primera aparición, primavera de 1947, en la capilla del hospital donde trabajaba la vidente, una enfermera nacida en 1911, así lo cuenta Pierina Gilli:
"Vi a una hermosísima Señora que vestía túnica morada y cubría su cabeza con un velo blanco. Tenía el pecho atravesado por tres espadas, pero sin que de él brotara ni una gota de sangre. Su rostro celestial estaba triste. Corrían lágrimas de sus ojos purísimos, lágrimas que caían al suelo. Sus dulces labios se abrieron para decir:

“ORACIÓN - PENITENCIA – REPARACIÓN”

Segunda aparición, domingo 13 de junio de 1947, muy de mañana, y en el mismo hospital, está ya la imagen como la conocemos, vestida de blanco y en lugar de las espadas, las tres rosas en el pecho, una blanca, otra roja y otra amarilla. Así se aparecerá siempre en adelante.

Pierina le preguntó asombrada: "¡Por favor!, ¡dígame quién es usted..." Con una dulce sonrisa, la Señora contestó:

“¡Soy la Madre de Jesús y Madre de todos vosotros!". Después de una pausa prosiguió:

“Nuestro Señor me envía para implantar una nueva devoción mariana en todos los institutos, tanto masculinos como femeninos, en las Comunidades Religiosas y en todos los Sacerdotes. Yo les prometo que si me veneran de esta manera especial, gozarán particularmente de mi protección y florecerán las vocaciones religiosas".

Reveló el significado de las tres espadas: la primera espada es, la pérdida culpable de la vocación sacerdotal o religiosa; la segunda, la vida en pecado mortal de las personas consagradas a Dios y la tercera, la traición de aquellas personas que al abandonar su vocación sacerdotal o religiosa, pierden también la fe, y se convierten en enemigos de la Iglesia.

Y lo mismo las tres rosas: la primera rosa, la blanca, es el espíritu de oración; la segunda, la roja, el espíritu de sacrificio y reparación; y la tercera, la rosa dorada o amarilla, el espíritu de penitencia.

El blanco es el color del Padre; el rojo, el color del Hijo, y dorado, el del Espíritu Santo.

Se le relaciona también con los antiguos misterios de gozo, dolor y gloria del Rosario.

Nuestra Madre, en esta bendita imagen, muestra especial predilección por sus hijos Sacerdotes y las vocaciones religiosas. Su milagro más patente, prometido para que creamos en la autenticidad y valor de estas apariciones, son las conversiones de sacerdotes, a los cuales lleva por el camino de la mayor adoración hacia su Divino Hijo, desde luego, en la Eucaristía, y el más fiel cuidado hacia su rebaño.

Sabemos del fuerte testimonio de un Sacerdote de Valencia que, lleno de activismo y falto de oración, estaba a punto de “colgar los hábitos”, totalmente desmotivado con el sacerdocio. Le regalaron una pequeña Rosa Mística, y se operó en él una gran transformación, haciendo confesión general y consagrándose a María Santísima, centrado de nuevo en su ministerio, y con una vida de intensa oración…

El Papa actual tiene esta imagen desde la audiencia general del 14 de mayo de 2008. El celador la encargó dos años antes a un escultor, en madera, de 1,20 m de altura, en base a un sueño místico que tuvo y, presentándose al fin la ocasión, la llevó a Roma ocupando varios asientos del avión, como una persona más, y como tal entró por la puerta principal del Vaticano.

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