miércoles, 18 de agosto de 2010 | | 0 comentarios

M1 MENSAJE AGOSTO 2010


Mensaje Mensual de Nuestra Madre Amantísima para todos sus Hijos
Agosto 13, 2010

“Mis pequeñas criaturas vuestra Madre se demora para venir a reunirse con vosotros, espiritualmente en cada uno de vuestros corazones. Recordad que vuestra Madre un día os dijo, ‘Caerá mucho fuego del cielo porque el mundo está reservado para ello, aunque cada uno de vosotros no lo creáis, para el Fuego Eterno.’

“Vosotros tenéis que recordar como os dice Jesús, ‘¿Como destruyó Sodoma y Gomorra? Con el fuego de Su Espíritu Divino que bajó a la tierra en forma de lenguas de fuego e hizo desaparecer una cantidad de seres humanos y de pueblos alrededor de aquel lugar donde tanto se profanaba la creencia Divina del Dios Eterno.’

“Recordad que vuestro Padre es y fue un Ojo que se movía por todas partes, y en cada uno de vuestros corazones. Vuestro Padre, un Ojo Divino, que nunca se cerraba para poder leer en vuestros corazones lo que cada uno trae en el, es un Ojo que se movía y se mueve en el cielo y alrededor de la tierra.

"El agua se os dio a cada uno de vosotros y los peces para que pudierais alimentaros. El hombre todo lo destruye; no hay fuerza humana que haga que el hombre pueda volver atrás los ojos, y que a través de los acontecimientos que han ocurrido en la humanidad pueda el hombre enderezar sus caminos y hacer que el Padre Celestial no mande Su Justicia este mundo poblado de egoísmos, de maldades, de ofensas a Dios.

“Hoy, el hombre en general celebran matrimonios entre si, y vuestra Madre os pregunta, '¿Donde quedará la creación cuando los hombres se casen con hombres, cuando las mujeres se casen unas con otras?' El Fuego Eterno purificará la tierra que Dios hizo con tanto amor para cada uno de vosotros, para que cosecharais lo que cada uno iba a comer de ella.

“El hombre tiene millones y millones de denarios en el mundo, pero no se ocupa, pequeños Míos, de aquellos que tienen hambre, hambre, se acuestan sin tomarse un poco de leche. Mueren cada minuto en la humanidad niños, infelices que no pidieron venir al mundo, pero que llegan en las más desastrosas condiciones de la humildad. Por eso es que vuestro Padre Celestial, que ninguno de vosotros conocéis, nadie ha visto al Padre, solo a través del Hijo, manda Su Justicia de vez en cuando, para que vuelvan los ojos a Dios y vuelvan a pedir como lo hacían antes los antiguos profetas de la humanidad que caminaban distancias para consagrarse a un solo Dios, a uno solo, no a muchos dioses.

“El hombre fabrica muchos dioses, pero hay un Solo Dios. Ese Dios del que hoy vuestra Madre os habla, es el Dios que se engendró en la naturaleza de vuestra Madre Amantísima. Observad pequeños míos, lo que vuestra Madre os quiere decir: Se engendró el Espíritu Divino de Dios en el Vientre de María, ahí fue engendrado y no creado de la misma naturaleza que es el Padre. Dios para hacerse hombre, tuvo que engendrarse en vuestra Madre Amantísima. Fue engendrado, no fue creado, no hay reencarnación.

"¿Porqué hay advocaciones Marianas donde se le llama Inmaculada Concepción? Porque Santa Ana fue engendrada por Dios para que naciera María Virgen e Inmaculada de la misma naturaleza que fue Jesús en el Vientre de María. Por eso, Mis pequeñas criaturas, Jesús y María son un Solo Cuerpo, que se dividen para convertirse en advocaciones en todas partes del mundo para que cada uno de vosotros tengáis donde ir a orar y a pedir grandes bendiciones que os serán dadas.

“Recordad que cada uno de vosotros debéis tener en vuestros hogares una pequeña capilla para orar. Va a llegar el momento en que no encontrareis los pastores que os dejé para guiar el rebaño. Tendrán que cerrar las iglesias por miedo a las catástrofes, por miedo a los hombres que esperan la oportunidad de hacer daño en las iglesias y son capaces de destruir cualquier cosa. Veréis vosotros a las criaturas jóvenes como están todas perdidas en el vicio del alcohol y de las drogas.

“Vuestra Madre os pide a cada uno de vosotros que oréis, orad bastante por ésta humanidad desprovista de amor y caridad para sus semejantes. Hoy, vuestra Madre se presentó a la pequeña criatura en la advocación de la Rosa Mística para que vosotros aprendáis que esa Virgencita que vosotros veneráis con tanto fervor con esas tres rosas que salieron de Sus Corazón son el símbolo de la pureza, del amor, de la Iglesia, y de la Sangre derramada en la Cruz de Su Hijo Amado. Sufrió tanto vuestra Madre cuando lo vio elevarse en la Cruz que de Su Corazón salieron esas tres rosas que se le mostraron a la pequeña criatura [Rosa] y que no se atrevía abrir su boca, porque estaba admirándola en toda Su Belleza, en toda Su manifestación Divina. Oradle a esa advocación, que es muy milagrosa. Orad por lo que está pasando hoy en la humanidad. Observad como el agua inunda, y han habido tantas cantidades de almas que han desaparecido. Pero detrás del agua vienen los terremotos, los volcanes, y vienen las demás manifestaciones que Dios deja que se produzcan para que el hombre crea a conciencia y aprenda a orar con verdadero amor en familia, con vuestra familia.
“Vosotros no tenéis que correr de un lado para otro. Preguntaos vosotros mismos, '¿Donde os encontrará Jesús cuando os llame, si estáis en todas partes?' Recordad siempre eso.
“En este día, vuestra Madre Amantísima, vino bajo la advocación de la Rosa Mística, que ilumina casi todos los hogares en estos días, es una Sola, pero tiene millones de Rostros, como Jesús. A través de Ella y del Espíritu Divino, va a tocar a cada una de las personas.

“Os ruego, pequeños Míos, la pequeña [Rosa] está delicada. Venid a ella y recibiréis lo que cada uno de vosotros habéis venido a buscar. Hay muchos en este lugar que necesitan muchas bendiciones, no solo para convertiros, sino para creer verdaderamente que este pequeño lugar está lleno del Espíritu Divino, que es el que hace a través de Jesús los milagros.

“Os amo, pequeños Míos. Orad, porque muchos acontecimientos ocurrirán y vuestros ojos los veréis. En el Nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo. Amen.

"Nota: Orad por la Iglesia y por todos los sacerdotes que os dejó mi Amado, porque ahí se sacrifica el cuerpo de Jesús tres veces al día. Volved los ojos a Él con amor y humildad, no profanéis la Sagrada Eucaristía. Haced genuflexión y abrid vuestra boca para recibirle. Recordad que el sacerdote es el único que se lava las manos para consagrar el cuerpo de Jesús, no lo profanéis recibiéndolo que vuestras manos. El que tenga oídos que oiga, y el que tenga ojos que vea. Amen."