La Virgen ha unido a M. y P, las dos celadoras, y entendemos que el Espíritu Santo les ha dado dones místicos diferentes a ambas, para su misión.
Gracias a Dios, empiezan con el apoyo de sus esposos y familiares, aunque el demonio ya sabemos que se mete, pues nos contaron cosas…
Necesitan nuestras oraciones, creemos tendrán que hacer frente a la superstición que hay, y a los enemigos de toda misión del Cielo…
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