Había en “B”, según nos cuentan, un matrimonio donde él hizo algo ofensiso a ella hace ya muchos años. Ella le perdonó, pero la relación quedó bastante bastante dañada, con bastante frialdad y reserva aún. Vivían “como hermanos”
Y… fue llegar la Virgen, y a él le entró un enorme deseo de que la Rosa Mística pasara la noche en su dormitorio con él, y así se lo dijo a su esposa, pero no discutieron, sino que empezaron a acariciarse, a besarse y a llorar, de modo que aquél mismo día terminó ese largo periodo de incomprensión y frialdad, y desde ese momento la reconciliación fue completa, duermen juntos otra vez y hay más armonía y alegría en la casa, favor que atribuyen a Ella.
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