domingo, 20 de junio de 2010 | |

A34 SANACION DEL ALMA

07/02/08, la dejamos en Edif. A. en el piso de un matrimonio de fumadores que olía mucho a tabaco.
A mitad de la semana le cuentan que, a poco de irnos, los rosarios que habían colgado de las manos juntas de la imagen, empezaron a moverse solos, tintineando, y toda la casa empezó a oler a rosas.
Como les dijimos llamaran a las vecinas, vinieron, y todas preguntando qué ambientador habían echado, que olía tan bien.
Y una vecina, llorando, “me la tienen que dejar, me la tienen que dejar…” y venga a llorar y a rezar.
Llamaron a la celadora para contárselo, y ésta dice se trata de la sanación del alma, que es algo muy bueno, y hay que dejar que la persona se desahogue, pues el Espíritu Santo, por medio de la Virgen, le va a quitar los rencores, envidias, celos, etc. que es mucho mayor milagro que la cura de enfermedades.
Llamó sobre todo porque su única hija, adolescente, estaba emperrada insistiendo en que se la llevaran a su habitación, y la madre tenía entendido que no podía mover la imagen de donde estaba, la celadora aclara que no es así, que la puede colocar en cualquier parte de la vivienda, lo que no puede es sacarla afuera, eso ha de ser sólo ella cuando termine la semana, y que ese era el motivo porque les dijo llamara a los vecinos.
-“Tú deja a la Virgen en el cuarto de la niña, que la hable, que juegue y esté horas a solas con ella, ¿no ves que es su Madre?”. Y cuenta que le lavó el manto a mano y quedó precioso, (sabemos que en otra casa donde estuvo la dueña cogió un algodón y “la bañó”, quedando limpia y brillante, pues se le pega lo de las velas…) ¡Hicieron muy bien!
Y a la vuelta, ella llorando todo el rato porque se iba, era lo más grande que había pasado en su casa.

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