En una ocasión, una señora, tenía mucho interés en que la Virgen fuera a su casa, pero… siempre que se la iba a llevar, concertado el día y la hora, o a ella le pasaba algo, o a mí me sucedía cualquier contrariedad.
Un día, hablando, estaba desahogándose esta mujer, y me comentó que sufría mucho con su espo-so, un ateo que blasfemaba mucho de la Virgen.
Yo me preguntaba porqué la Virgen no quería ir a su casa, y me dio la respuesta: “Porque en su casa la iban a ultrajar con insultos y blasfemias”.
Un día, hablando, estaba desahogándose esta mujer, y me comentó que sufría mucho con su espo-so, un ateo que blasfemaba mucho de la Virgen.
Yo me preguntaba porqué la Virgen no quería ir a su casa, y me dio la respuesta: “Porque en su casa la iban a ultrajar con insultos y blasfemias”.
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